Dragon Ball… dos palabras que me hacen feliz

Cuando me invitaron a escribir en ojoscuadrados (en realidad yo mismo me invité) lo primero que se me ocurrió fue escribir sobre Dragon Ball, serie de la cual me considero fan y de la que incluso me haría un tatuaje.

Lloré, digo, se me entró un mugre al ojo, cuando ví esto

Si la memoria no me falla… la primera vez que ví Dragon Ball fue una tarde de 1997 en el canal uno y el capítulo se llamaba “Dragón mágico” (cortesía del tipo que, según Liniers, traduce los nombres de series y películas). Luego gracias a la perubólica se pudo disfrutar por América t.v que acostumbraba reiniciar las series a mitad de temporada y uno quedaba “viendo un chispero”. Posteriormente el Canal 5 (México) comenzó a transmitir los episodios nuevos, pero lamentablemente Telebelén, la parabólica de la unidad no tenía ese canal, así que la solución tecnológica del momento fue el VHS.

Un amigo del colegio grababa los episodios y el sábado me los entregaba. En ese momento era la persona más feliz del mundo y aunque durante la semana no era parte de las conversaciones sobre Dragon Ball, el fin de semana me desatrasaba de todo.

Las cortinillas no fueron vistas mucho tiempo, marcaban el comienzo y el fin de los comerciales

Dragon Ball es un manga (cómic japonés) creado por Akira Toriyama a finales de los ochenta.

La historia comienza cuando Goku llega a la tierra en una nave espacial y es adoptado por su “abuelo” Son-Gohan, de quien hereda la esfera de 4 estrellas (Toriyama confiesa ser fan de Superman y para esto se vió claramente inspirado en él).

Primer episodio de Dragon Ball

Al inicio Bulma y Goku van a buscar las siete esferas del dragón, con las cuales es posible pedir un deseo a Shen long. Goku era un niño inocente y karateca con cola de mono, que no iba al colegio y cuando veía la luna llena se transformaba en mono gigante. Bulma era una adolescente aventurera y malcriada que cambiaba de peinado cada episodio y tenía unas geniales cápsulas (Capsule Corp) de las cuales salía de todo, y además estaba buena.

Esta canción marcaba el comienzo del fin, era cortada abruptamente y pocas veces la daban completa

En el universo Dragon Ball, además de los vehículos y los escenarios, lo mejor era la galería de personajes: una pandilla liderada por un conejo, un cerdo pervertido que podía convertirse en varios objetos, un temible ladrón con pavor a las chicas, un pequeño villano y su asistente un cobarde zorro, una mujer que cuando estornudaba se volvía rubia y de la nada sacaba una ametralladora, un perro azul con bigote que era el alcalde de la ciudad en la cual había ciudadanos con todas las características posibles: aliens, dinosaurios, lobos, perros, gatos, aves y robots, quienes miraban con extrañeza a Goku por tener una cola de mono.

Mi favorito era el Maestro Roshi, el hombre más fuerte de la tierra, un anciano con camisa hawaiana, gafas de sol y un caparazón en su espalda, sangraba por la nariz cuando se excitaba, poseía una gran colección de revistas para adultos, veía programas de aeróbicos en la tele y era golpeado por Bulma cada vez que intentaba hacerle una propuesta indecente.

Dragon Ball era la perfecta combinación de humor y acción. Toriyama finalizaba una dramática escena en la que el futuro de la tierra estaba en peligro… con la ropa interior de Bulma.

Finalmente y luego de darse golpes con todo el mundo, y salvar a la tierra en varias ocasiones… Goku termina casándose, final de telenovela.

Luego vino Dragon Ball Z (Toriyama confiesa que no hay ninguna razón para que se escogiera la letra Z, pudo ser cualquiera). En esta serie Gokú tenía un hijo ñoño y sus antiguos enemigos eran sus amigos, luego todo cambió, para bien… Resumiendo un poco, se mantiene la constante del supervillano que quiere conquistar el mundo, se transforma y se hace más fuerte, mata a Krillin (?) y luego es derrotado.

Opening de Dragon Ball Z

La historia era cautivadora y me la vi toda, era más acción y menos humor (los personajes graciosos aparecen cada vez menos) aunque hay buenos momentos como la coreografía de las fuerzas especiales Gyiniu (no encontré el video) o las apariciones de Mr. Satán.

Las peleas eran brutales y la historia aunque se alargaba y se alargaba hacía que esperaras cada episodio con desespero. Finalmente Goku hizo una supergenkidama y salvó el universo.

Dragon Ball GT fue decepcionante, los dibujos y la calidad de la animación eran muy buenos, pero el estilo Toriyama brillaba por su ausencia (la serie no estaba basada en ningún manga, fue creada sólo para la televisión). Confieso que me vi algunos episodios, pero los personajes reciclados eran ridículos, la historia muy  floja y por más emocionante que pareciera ver a Goku en su cuarta transformación, no me llamó la atención.

Sobre la película no haré ningún comentario porque se me iría todo el post en insultos.

Concluyendo, se puede decir que fueron cientos de horas las que dediqué a esta genialidad del señor Akira Toriyama, y si pudiera lo haría de nuevo…

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