Ojos cuadrados de puro melodrama
O tal vez debería decir: corazón cuadrado. Tengo el ligero pálpito de que nuestra generación ha construido su discurso amoroso sobre el que nos presentan el cine y la televisión. Hacemos las veces de guionistas de nuestra propia realidad amorosa, imaginando puestas en escena, tramas elaboradas, disolvencias, cámaras lentas, bandas sonoras y desenlaces sorpresivos. Está bien, de pronto solo yo lo hago porque soy tremendamente novelera. Es que hice un máster:
Lavada de cerebro: las bases del melodrama insertadas en la infancia
Tengo ligeros flashes de la lágrima de José Miel que duraba minutos en su ojo antes de resbalar por su mejilla, adoraba a Los Pitufos, Thundercats y Los Súperamigos, pero mi mayor recuerdo de lo que veía en TV de niña es un programa llamado Jem y The Holograms. Nada más miren el cabezote para que vean que tiene todos los ingredientes clásicos de una novela: una protagonista que hacía empatía con el público, la lucha entre el bien y el mal, un secreto, una herencia y, claro, romance. Mis amigas imaginarias de la infancia eran The Holograms (nótese la falta de ironía).
Jem en realidad se llamaba Jerrica y esa doble ere en su nombre (como Farrah) hacía que me identificara con ella.
Si alguien quiere ver la serie desde el primer capítulo, le dejo el enlace. Hay varios episodios.
Eso era los sábados, pero entre semana casi me empaqué la historia de la telenovela mexicana y/o venezolana. Por mis ojitos preadolescentes pasaron Los Ricos También Lloran, Colorina, Quinceañera, Cristal, Leonela, Topacio… en fin, o mejor, sin fin. Crecí con televisión en mi cuarto de hija única y tuve tiempo para ver todas las novelas que veían los “grandes”. Pero no todo fue material extranjero, a los colombianos también se nos da bien el melodrama y afortunadamente a mí me tocó la era sin televisión por cable con, todavía, buenos escritores. Recuerdo mucho Escalona, Sangre de Lobos, Señora Isabel, Sueños y Espejos. También vi Café, claro. Y la volví a ver. Y la volví a ver. Y ahora la veo de vez en cuando.
Melodrama enlatado con etiqueta de “Libertad Sexual”
Yo ya era una mujer adulta cuando me atropelló, digo, me topé con Ally McBeal. Ni Kevin Arnold, de Los Años Maravillosos, con su voz en off y su claro olfato para ficcionar la realidad me había preparado para presenciar lo que traía esa serie: si Ally se sentía “trágame, tierra”, efectivamente el sofá en el que estaba sentada se la tragaba.

Ah, sí, un día también se quedó atascada allí
Yo por las noches cantaba (rezaba) la letra de la canción del cabezote, soñando con, algún día, encontrar el camino a casa (y así fue). Estos efectos especiales, sumados al trauma del ex novio de infancia y la increíble música de todas sus temporadas, hicieron de Ally McBeal la novela tonta para adultas-con-mentalidad-adolescente por excelencia… antes de que llegara Sex and the City, claro. Oh, esperen, Carrie Bradshaw, la protagonista de Sex and the City también vive enamorada del eterno ex novio. Así es, no avanzamos mucho en eso. Pero algo tenían en común estas dos series: sexo. Mientras llegaba el tan anhelado príncipe azul (que ya saben que no existe, ¿cierto?) este par de chicas, esta docena de chicas, tiraban como locas (como tiran todas, ¿es que acaso una MUJER no se puede divertiiiiirrrrrr?).
Pero como Barranquilla no es Nueva York, sino más bien un pueblito tipo Capeside, pues también veía Dawson’s Creek. Romance, sueños de ser cineasta, sueños de largarse del pueblo para siempre, ¡ah! me identificaba totalmente. Cómo pude soportar por tantos años a Katie Holmes es un misterio. No, ya sé, fue gracias a Joshua Jackson. ¿Cómo iba yo a poder resistirme a este drama adolescente si el daño ya estaba hecho desde una década antes gracias a Clase de Beverly Hills (Beverly Hills, 90210)? Creo que esa serie la vimos todos, pero pocos hasta el final. Bueno, yo la vi hasta el último episodio, cuando ya no había virginidades que perder y todos los drogadictos estaban rehabilitados.

Clase de Beverly Hills o todos con todos
Actualmente veo tres telenovelones: Desperate Houseviwes, que es algo así como “la ciencia ficción de las series melodramáticas”; Grey’s Anatomy, que la escriben a los trancazos pero sus finales de temporada son tan buenos (como el que acabamos de ver) que uno perdona todas las divagaciones en mitad de temporada; y Brothers and Sisters, de la que no hay nada más que decir excepto que es una novela en toda regla, nadie viaja en el tiempo, nadie se teletransporta, nadie mata a nadie, pero es eficaz: la madre Sally Field (la súper, súper actriz) + la hija Calista Flockhart (oh, mi querida Ally McBeal) = Drama.
El melodrama está por todos lados, no se descuiden
Sólo me resta cerrar este post contándoles que eso no es todo el melodrama que he visto en la vida, pero que aún no me canso. Cómo olvidar a Buffy y Ángel o Buffy y Spike, cómo pasar por alto las muchas temporadas esperando que Mulder y Scully se dieran un beso, cómo negar que en medio de tantas risas de los Friends también hubo espacio para una lagrimita, cómo pasar por alto a Carol y Doug o Luka y Abby que me mantuvieron 15 temporadas en la misma sala de emergencias, cómo no preguntarse qué pasará con Jack, Kate, Juliet y Sawyer si llegan a otro espacio-tiempo, cómo no fantasear (alucinar) con que Greg House se acueste con Cuddy, cómo no esperar que mi amado Pacey de siempre, ahora convertido en Peter, sienta algo romántico por Olivia Dunham.
Porque finalmente, todos tenemos nuestro corazoncito y algo de melodrama escondemos en él.
Háganme un favor y vean este video del final de Los Años Maravillosos, para que lloren y honren este post.
“Crecer sucede en un latido. Un día estás en pañales y al día siguiente te vas. Pero los recuerdos de la niñez permanecen contigo todo el camino. Recuerdo un lugar, un suburbio, una casa, una casa como muchas casas, un patio como muchos otros patios, y una calle como muchas otras calles. Pero lo curioso es que, después de todos estos años, aún lo recuerdo, maravillado”. K.A.
La definición de melodrama, por si las moscas. Y de patético.
36 Comentarios
astronautaperdido on Agosto 21st, 2009
Hay muchos temas interesantes en la telenovela y como en todo, se han generado cambios para bien y cambios para mal…
Para bien, replantear el tema del amor eterno, así como replantear el papel de las mujeres que ya no es de simples tontas (a excepción de Sara Corrales y chicas así)…
Para mal, la marketización (incluyamos un negro, un gay, una latina, una rubia, etc, para llegar a ese “segmento”) y el product placement (aquello del vasito de Orbitel en la oficina de Betty la fea, aquello de la marca de ropa que viste la protagonista de The O.C)… Terribles…
Realmente, me encantó el post… absolutamente honesto, muy divertido y lleno de frases irrefutables: “una novela en toda regla, nadie viaja en el tiempo, nadie se teletransporta”… jajajajajajaja.
Ah, y además, ampliando mi concepción bastante tradicional del melodrama… Gracias por eso, chica, realmente.
ApoloDuvalis on Agosto 21st, 2009
Bueno, yo iba a escribir que aunque vi muchas de esas series no me enloquecía el melodrama… hasta que recordé a “Ranma 1/2″. Y aunque cuando la daban en el mejicano Canal 5 (media hora antes de Dragon Ball Z) yo ya estaba en la universidad, la historia de Ranma me atropelló como si fuera adolescente. Fue más patético que cuando mis tías se sentaban cada viernes frente al TV a ver “La Fiera” con pañuelo en mano.
¡Qué serie! “Ranma 1/2″ Tenía de todo: romance adolescente no confesado (obvio, entre Ranma y Akane pero también entre el Dr.Tofu y Kasumi), intrigas, mucha sensualidad (de la mano de Shampoo casi siempre), misterios, aventuras y toneladas del humor tonto que me ha gustado toda la vida.
Así que #yoConfieso que también he sido tocado por el melodrama.
¡Buena entrada Alana!
raeioul on Agosto 21st, 2009
me acuerdo de telenovelas mexicanas como “la pícara soñadora” y agujetas de color de rosa… además del monopolio de thalia…
y la sensación del momento en mi adolescencia era verano eterno, aunque nunca me lo vi
saludes
Pitizgb on Agosto 21st, 2009
No te conozco pero me he divertido mucho con el tratado que has escrito sobre la TV que nos ha entretenido y a la vez nos ha dañado!
Yo soy la FAN eterna, todavía no he superado el amor fallido entre Kevin Arnold y Winnie Cooper, He comprado en DVD TODAS las temporadas de X-Files y fui al cine a ver la última (y pésima) Pelicula esperando ese beso soñado y me identifico con Charlote York…
Si es verdad que la TV es el reflejo de la sociedad, entonces como tal, dejamos mucho que desear!
Thursnext on Agosto 21st, 2009
Me ha encantado tu refrescante visión de un melodrama que siempre está presente y que atrae irremisiblemente nuestro lado tonto, aunque no queramos.
Mis primeros momentos melodramáticos los viví con Candy Candy a mis dulce cuatro años en los que ya programaba el Betamax. Somos lo que somos desde pequeñitos.
Por otra parte me ha hecho gracia que mencionaras Jem, porque justo la semana pasada recordé la canción así de pronto y no pude hacer otra cosa que buscarla en San Youtube y ponérsela en el wall de Facebook a mi hermana, así me desahogué. Por inercia me has hecho recordar “Corazón, corazón siempre sincero, corazón corazón siempre lleno de amor” y Okidoki o Miñecos de Papel.
Larga vida al melodrama, y a los Pacey’s y Spike del mundo, que le ponen sal a la vida y le dan la vuelta a las historias. Nunca le presté atención a Dawson’s Creek hasta que un sábado por la mañana por casualidad me encontré aquel episodio de la tercera temporada en que Pacey va a buscar a Joey y al final cambia la serie para siempre. Después de eso me vi las seis temporadas.
sergio on Agosto 21st, 2009
Lo de Los Años Maravillosos me pone a chillar siempre, juemadre
Mauricio Duque Arrubla on Agosto 21st, 2009
Los que somos lloretas y dramáticos a veces creemos que la vida pasa como en la tele. Las niñas nunca me voltearon a mirar como a los muchachos de la TV. Luego crecí y ahí más o menos dejé el drama.
donpe on Agosto 21st, 2009
Yo privilegio el melodrama sobre las historias esas en que la gente se transporta en el tiempo y en dimensiones paralelas y hay extraterrestres y al final todos se mueren y resulta que era un sueño.
hablando de novelas, la novela venezolana es una cosa muy maluca, por que es lo mismo siempre, y peor si la graban en miami, con calidad tecnica de 1995, las mismas tramas del pobre, el rico, la herencia y el secreto, esas si no pegan, pero mi mama las ve, y uno a veces las ves para totearse de risa(?).
y ya bien se sabe, Melodrama FTW
. Maravilloso articulo, seguí haciendo más para ojos cuadrados.
angelamars on Agosto 21st, 2009
Qué decir después de semejante Post…
Creo que Beverly Hills acompañó mi adolescencia y la de muchos y creo que por eso ahora vivimos relaciones disfuncionales de grupos de amigos en los que todos salimos (o hemos salido) con todos…
Ally MCBeal llegó a mi vida a los 18 años y creo que la cambió… Nunca olvidaré la escena en la que la esposa de Billy le dice a Ally que está embarazada y se ve un misil atravesar el estómago de Ally… eso sentimos todos alguna vez!
Y definitivamente Brothers & Sisters es el mejor novelón de todos los tiempos!
Gracias por ese artículo!
alanafarrah on Agosto 21st, 2009
Medea: Cuando hacía memoria e investigación llegué al video de Los Años Maravillosos y también solté la lágrima. No pude evitar provocarles lo mismo, ahora es incluso más nostálgico que cuando lo vimos hace años, fue de los pocos finales de serie que vi, porque tienes razón en eso de que a veces nos los perdíamos. Y sí, yo también lloro con comerciales.
Astronautaperdido: Hay novelas que siguen un esquema y otras otro. En 1991 en Colombia se empezaron a hacer novelas que mezclaban la realidad política, sin caer todavía en este “bestsellarismo” de capos, divas y traquetos. En algunas la imagen de la mujer mejoró mucho, en otras la cosa sigue igual. En cuanto a que “nadie viaja en el tiempo, nadie se teletransporta”, aclaro que yo muero por ese tipo de series también, pero hoy hablé de melodrama y en verdad
que Brothers and sisters es de esas series “de antes” donde no ocurrían cosas muy fantásticas con la narración ni con la trama, pero cuya ciencia ficción está en los arcos dramáticos de sus personajes.
Apoloduvalis: ¡Bien! De eso se trataba el post, me quedó tanto en el tintero que esperaba que ustedes los lectores lo completaran con sus propios recuerdos del melodrama en la televisión. Gracias por compartirlo.
Raeioul: Ahhh, Verano Eterno, yo la veía, claro. Quedé deslumbrada con los argentinos, jeje. No vi “La Pícara Soñadora”, pero sí vi “Muchachitas” y “Agujetas de Color de Rosa”. La sensación.
Pitizgb: No creo que dejemos mucho que desear, como he visto en los comentarios, todos tenemos ese lado llorón y eso no nos hace ser niños mentales ni lisiados emocionales. Yo separo la ficción de la realidad en mis relaciones, pero tengo que aceptar que he pasado momentos memorables frente a la pantalla que me han hecho entender mejor lo que siento.
Thursnext: “Somos lo que somos desde pequeñitos”, tal cual, me has hecho reír con ese comentario. Una vez dije en twitter que Okidoki ahora nos parece muy malo pero fue nuestro Dawson’s Creek, jajaja. Para acortar el post, quité una parte sobre Alcanzar una Estrella 1 y 2, que definitivamente vi y reafirmaban su talante novelero con la música de los Muñecos de Papel. Con Dawson me pasó exactamente igual a ti: cambié de canal, vi los últimos minutos de ese episodio y mientras empezaba la nueva temporada vi lo que me faltaba y seguí con la cuarta. Ya nunca más me pude despegar de la serie. La repetí dos veces más cuando acabó. Me faltó mencionar Party of Five, no sé si la recuerdas. Esa también la vi años después, en repeticiones de Sony.
Sergio: Era la intención, has honrado mi post. Muchas gracias
Mauricio: Así es, cuando niñas miramos a los Dawsons pero cuando grandes nos quedamos con los Paceys, con los tipos como tú.
Donpe: Melodrama FTW! No creas, hay un par de novelas venezolanas que fueron lo más: Contra viento y marea y El país de las mujeres. Cristal, que la nombro, también fue de lo mejor, aunque ahí sí estaba muy chiquita y la nostalgia me puede estar jugando una mala pasada. Besos, mi adorado.
Angelamars: ¡Sí! Los efectos especiales de Ally McBeal cuando sentía balas en el corazón o se ponía roja de la vergüenza eran geniales. Ponían en la pantalla lo que uno sentía. Yo también hice eso de salir con varios dentro del mismo grupo de amigos, con razón Poligamia hasta hizo una canción sobre Beverly Hills. Ya pronto se estrenan las nuevas temporadas de B&S y Grey’s, para que vayamos preparando los pañuelos desechables.
Thursnext on Agosto 21st, 2009
Acabo de recordar la viciada que tuve con Montaña Rusa…
astronautaperdido on Agosto 21st, 2009
No todos somos tan conocedores del edulcorado mundo del melodrama… lo digo porque de la tal Montaña Rusa nunca tuve noticia…
Thursnext o alguien, no se, cuenten un poquito más, haber que era eso…
angelasita on Agosto 21st, 2009
Varias cosas; que buen post!. Opino con mi poco criterio televisivo; Yo que ni se de lo que hablabas, me gustó el tono y la propiedad para hablar sobre el melodrama.
Que bueno una chica + mlodramática por acá por ojos cuadrados.
Con el video final de los Años Maravillosos, era de esperarse… casi lloro y las definiciones imposible no tomarse el trabajo de leerlas, así creamos saber cual es el significado. Seguí por aca alanafarrah.
jleon213 on Agosto 21st, 2009
Sip… sin melodrama la tele no es nada. Aunque a mi beverly hills siempre me pareció una mierda… yo prefería Melrose Place, que era más cursi.
, y para los geeks, Evangelion, ese si es un melodrama total.
Hyperconectado on Agosto 21st, 2009
#yoconfieso que Kevin Arnold es como un ejemplo a seguir.
Entonces soy un melodramático.
vero on Agosto 21st, 2009
Vivo para el melodrama, creo que empezó con Candy Candy y que fue ese melodrama lo que me atrajo de Expedientes X, Mulder y Scully eran puro UST y esa negativa del creador a que ellos tuvieran algo nos mantenía ahí para señalar cada mirada, cada roce que probaba que clarooo que tenían algo… y así he seguido con cada serie que veo (véase definición de patético).
Te quedó muy bueno el post aunque si tenías razón y hay partes que no entendí.
Charlot on Agosto 21st, 2009
Que buen post… De mi niñez melodramática recuerdo a Heidi y su abuelo en un gran campo… Como no recordar a José Miel y su desespero por encontar a su mamá… Bueno y que decir de Los años maravillosos, bien maravillosos… Hacer ese recuento por estas series cargadas de melodrama nos recuerda lo cursi que somos, asi querramos ocultarlo, jejejeje…. Sigue escribiendo.
alanafarrah on Agosto 22nd, 2009
Thursnext: Recuerdo Montaña Rusa. Yo no la veía pero mi novio de ese entonces sí, porque le encantaba Nancy Duplaa…
Astronautaperdido: Montaña Rusa era una novela para adolescentes que hacían en Argentina en la década de los noventa. Tuvo muchísimo éxito.
Angelasita: Muchas gracias. El melodrama es algo que nos toca la fibra sensible a todos. Prueba de ello es que te conmovió el video de Los Años Maravillosos. Espero volver por acá cuando se me ocurra otro tema.
Jleon213: Yo también veía Melrose Place, pero de alguna manera, por la edad que tenía en ese momento, me jalaba más Beverly Hills. En Melrose pasaban cosas de mucho miedo, como Kimberly resucitada y con el cráneo reconstruido, jajaja. Apenas y para lo que después sería Desperate Houseviwe.
Hyperconectado: No esperaba menos de ti.
Vero: Claro, siempre hay partes que no entiendes porque tienes menos edad y hay cosas que no viste (y las que viste, yo no) y así. Pero me alegra mucho haber nombrado a Mulder y Scully para hacerte recordar. Esa UST (Unresolved Sexual Tension = Tensión sexual sin resolver) es la misma que existe en Bones, Fringe y hace años en El Cazador (¿alguien recuerda esta serie?). Uno se queda allí, fantaseando con eso.
Charlot: ¡Heidi! Claaaro: “Abuelito, dime tú, qué sonidos son los que oigo yo…” le cantaba a mi abuelita, awwww. Yo estoy bien sorprendida con todos los comentarios porque pensé que se iban a resistir más, pero todos han sacado a relucir ese gusto por el melodrama sin miedo a verse cursis. Seguiré escribiendo, muchas gracias.
Luisa Santiaga on Agosto 22nd, 2009
mujer pero que monton de recuerdos traes con ese post, se me acaban de poner los pelitos de punta! justo ayer me termine de ver por segunda vez sex and the city! Carie Bradshaw es mi icono! quien no se queda con ese recuerdo del ex-novio por siempre!
pero de mi infancia creo que falto “Candy Candy” esa si que tiraba lagrimas!
cecile on Agosto 22nd, 2009
super, me encanta este post, lo único que tengo que objetar es la definición tan mediocre y desfasada de Melodrama que hace la Real Academia de la lengua, una definición que sin duda el texto termina por reivindicar.
anycas on Agosto 22nd, 2009
#yoconfieso que nunca vi Candy porque estaba en esa fase de “que pereza esos muñequitos ridículos” , pero llego supercampeones y demás y con cada taquicardia de Andy perdí el aliento… No se hasta que punto esos iconos melodramáticos le jodieron a uno los primeras relaciones pero en lo que a mi respecta algo si tuvieron que ver.
Me disfruté mucho tu post, sobre todo por Jem y the Holograms, me gustaba mucho el pelo y el maquillaje, tanto asi que llegue a tener el pelo morado, sólo porque rosado me parecía muy flashy.
annykita on Agosto 22nd, 2009
Siempre me he resistido al melodrama, pero finalmente caigo en él, rechazaba ver Candy de pequeña, porque mis amiguitas lloraban y se rasgaban las vestiduras al ver a Candy llorando y YO NO… Pero igual no la dejaba de ver, para criticarla y decirle, porque lloras por esos tontos! Y asi fue, y asi fue el resto de mi vida… Hasta que encontré Ally McBeal, esa serie que me hizo llorar, identificar plenamente… el Melodrama me atrapó… y asi lo hizo por la misma epoca La Femme Nikita, era ver a Nikita y a Michael deseandose sin poder hacerlo, queriendose a escondidas… esas series devolvieron el Melodrama a mi vida y alguna q otra novela colombiana!
Buen Post, no recordaba a las Jem! pero de hecho si las veía, buen recuerdo! je
Andariego Caminante a.k.a. @joseluisserrano on Agosto 22nd, 2009
#yoconfieso que no me perdía Jem. Bueno, en esa época me veía toda la programación de fin de semana, desde Cobra con su psicoarma, pasando por tierra de gigantes y rematando por allá con Los defensores de la Tierra (solo por nombrar muy pocos). Y todos eran unos melodramas brutales.
Recuerdo mucho los años maravillosos, por ser de las pocas series que pasaron completas en el país y que emitían semanalmente como cualquier serie normal, salvo la diferenciación de temporadas.
No recuerdo si fue al prncipio de la serie en donde decía Kevin narrador, que todas las casas de suburbio eran idénticas, lo único que podían diferenciarlas eran sus jardínes. Ese fué uno de los estímulos de mi juventud que me llevó a tomar la arquitectura por carrera. Ahora se que pasa casi lo mismo con los arquitectos.
Bueno. Se acabó el drama.
Oscar T on Agosto 22nd, 2009
Aplusos!!!
Aunque no soy tan de los 80´s debo decir que me identifico mucho con lo que dices, y aunque no veía o veo las mismas series que tú, debo decir que yo también sufria de ese “mal”, el melodrama, como por ejemplo, Caballeros del Zodiaco pura lagrimas al final de temporada.
Oh! Como extraño esos tiempos..
missk on Agosto 22nd, 2009
muy bueno el post. una línea de tiemo muuy completa.
para haber estado desde barranquilla vimos lo mismo con las mismas, aunque yo le añadí candy candy.
alanafarrah on Agosto 23rd, 2009
Luisa Santiaga: Yo no recuerdo Candy Candy por la misma extraña razón por la que no recuerdo Los Barbapapas. ¿Será que mi mente bloqueó ese recuerdo para evitar el trauma? Jajaja. Siempre la gente la menciona y yo quedo intrigada.
Cecile: Gracias por el piropo. Wikipedia mata Rae en este caso, veamos: http://es.wikipedia.org/wiki/Melodrama
Anycas: Jem y The Holograms tiene algo además del melodrama, tienes razón, y es que es bien “ochentera”; más razón para que haya marcado a muchos de nosotros.
Annykita: ¡La Femme Nikita! Oh, claro, Michael le decía a Nikita: “No puedo permitir que te conviertas en mi debilidad” pero uno sabía que ella ya lo era. Me encantó esa última temporada siendo ella la reina de la organizacion y ese final abierto, dejando la posibilidad de que se encontrarían en el futuro, cuando el hijo de él creciera. Suspiro.
Andariego Caminante: Tienes razón en lo que dices de Los Años Maravillosos, la vimos completa y en orden. Fue, en verdad, una gran serie que gustaba a chicos y grandes, hombres y mujeres. Los recuerdos de la infancia son cosa seria. Ahora lo sabemos mejor.
Oscar T: Caballeros del Zodiaco marcó también a muchos, ¿no? Fuiste tocado por la varita mágica del melodrama.
Missk: No buscaba yo hacer una línea de tiempo, sino contar lo que más recuerdo (que, por cierto, falta mucho, pero no cabía, después empecé a recordar Doggie Houser, Lazos Familiares, Cómo duele crecer y otras más pero, como te digo, la idea era solo destacar lo más recordado por mí, en particular).
Si te encuentras en Colombia, tengo que decir que no entiendo la última parte de tu comentario. En mi familia hubo televisor en blanco y negro desde 1964 y a color desde 1981. Mi abuelita me dice que lo compraron para ver el matrimonio de Lady Di en colores; yo tenía 3 años. Si la señal era nacional, no veo razón para no recibirla en Barranquilla. Además de que aquí tuvimos canal de televisión regional (Telecaribe) desde 1986. ¿Cómo así que “para haber estado desde [sic] barranquilla”? ¿Te encuentras fuera del país? En ese caso, habrías podido decir “para haber estado desde Colombia”. ¿?
B-612 on Agosto 25th, 2009
Muy bueno sobre todo el final…Obviamente llore y llore…Parece que crecimos al mismo tiempo que muchos de esos personajes.
Me identifico totalmente con lo que dices, ademas nosotros hemos sido protagonistas de nuestras propias historias en nuestros reality bites.
Lilián on Agosto 26th, 2009
¡Por fin leo y comento este maravilloso post! Yo, como tú, fui una niña educada por la que muchos aún llamamos caja idiota (nada más alejado de la realidad, si -como acabamos de ver- “buscándole” uno encuentra cada joya estilística).
De telenovelas, de niña mi favorita fue Corazón Salvaje, con el inolvidable Juan del Diablo interpretado por mi amor infantil: Eduardo Paloma (q.e.p.d., y de los desaparecidos cuya muerte siento realmente). A los 12, me alucinaba una pieza mundana de la que nadie se acuerda: Perla, con Silvia Navarro.
(Por cierto, ¿sabías que en México están haciendo un remake de Corazón Salvaje, y le dieron en el traste a la historia y el cast de actores es detestable? Me dio rabia y vergüenza enterarme).
Ya de grande, naturalmente, no me perdía Dawson’s Creek, que como Beverly Hills se convirtió en un degenere de quién se acuesta con quién. Las tres primeras temporadas son fantásticas. También veía mucho el que hasta la fecha llamo el Dawson’s Creek pero con extraterrestres: Roswell.
En la universidad era muy, MUY fan de 2 series que de alguna manera forjaron mi identidad como señorita-soltera-busca: Felicity y, por supuesto, Ally McBeal. Amaba la neurosis de la segunda, y cómo ambas pasaban por miles de desaguisados y vergüenzas, pero los soportaban estoicamente: eran heroínas realistas, torpes, inadecuadas, que nos recordaban nuestros propios tropiezos.
Por un tiempo vi Brothers and Sisters, porque como historia y con esas cualidades histriónicas, es formidable… pero ya le perdí la pista. A House también un poco, pero siempre que puedo lo veo. Ahora sólo sigo un poco más ordenadamente The Big Bang Theory (porque soy bien nerd en el fondo), The L Word (porque soy bien gay en el fondo) y Californication (porque me creo escritora perdedora en el fondo).
Un abrazote.
alanafarrah on Agosto 26th, 2009
Lilián: Gracias por el cumplido al post. ¡Corazón Salvaje! No solo la vi sino que tengo los tres tomos de la novela de Caridad Bravo Adams, autora de otra novela que adoré: La Mentira. A Palomo también lo quise mucho, me dolió mucho su muerte y recuerdo que su amor por Carina Ricco era una cosa también de novela. Eso de los remakes es terrible, sobre todo porque quienes los ven son de otra generación y ni se dan cuenta de lo que se perdieron. Seguro ya llegará a Colombia la nueva Corazón Salvaje y sentiré tanta rabia y vergüenza como tú.
Las tres primeras temporadas de Dawson’s Creek fueron fantásticas, pero siempre me gustó que supieron escribir bien el crecimiento de los personajes. Dawson cambió mucho en la cuarta con la “traición” de Joey y la llegada de Gretchen (recuerdo que vi la única temporada de Wasteland solo por ver a Sasha Alexander), sin contar que Pacey y Jen nos mostraron su lado más oscuro y Jack tuvo que pasar por momentos importantes. Cierto lo de todos con todos, no me justifico, pero mis años de universidad fueron un reflejo de eso
Totalmente de acuerdo con lo de la heroína torpe, yo lo sentía más con Ally McBeal. Al fin veíamos nuestra neurosis en la pantalla. Vi Felicity pero no estuve tan clavada, hasta que Keri Russell se cortó el cabello y, contrario a todo el mundo, ahí fue donde me empezó a caer bien. Después ya la vi toda gracias a las repeticiones. Ese J.J. Abrams ha estado en nuestra historia televisiva, definitivamente. Aquí también aplicaba la regla Dawson-Pacey / Ben-Noel que tanto me gustaba y me gusta todavía. Aunque en Felicity ella no hace la misma elección que Joey.
De las tres que mencionas, vi todo The L Word. Fue la primera serie que vi a la par con USA y bajé por torrents y conseguí subtítulos y quemé en DVD, porque por Warner iba muy atrasada y cortaban las escenas de sexo. Sé que la ves por Warner, donde todavía va en la quinta temporada, así que me callo y no te arruino el final. Vamos a ver si alguna vez me engancho con Californication. Volver a ver a David Duchovny es un aliciente y ponerse al día con tres temporadas no será difícil. Gracias por venir por aquí.
Lilián on Agosto 26th, 2009
¡Ya sé en qué acaba The L Word! Por chismosa me lo gané, y es un, como dicen, MAJOR SPOILER. Ni modo. El Warner de acá no corta las escenas de sexo, hasta donde tengo entendido.
Sobre Californication, la primera temporada es sensacional. Maravillosamente escrita, de ritmo trepidante: sencillamente ADORAS a Hank Moody. La segunda ya va perdiendo ese ritmo, pero es natural porque el personaje tiene que evolucionar y tranquilizarse.
alanafarrah on Agosto 26th, 2009
Lilián: No, ya no cortan The L Word, pero las dos primeras temporadas fueron puras tijeras. Supongo que el mundo está madurando. En cuanto a Californication: ¡vendido!
alanafarrah on Agosto 26th, 2009
B-612: No te había contestado porque tu comentario se había quedado atascado en el antispam. Tienes razón en lo que dices sobre que crecimos junto a esos personajes, nos identificábamos porque nos iban pasando esas mismas cosas. Tal vez por eso, muchas de las series adolescentes son vistas temporada tras temporada, porque los protagonistas van sufriendo los mismos cambios que nosotros. Gracias por comentar.
AMJ on Octubre 14th, 2009
Estoy de acuerdo contigo, creo que el día nublado sirvió para encontrarnos con ese lado melodrámatico claro…se absolutamente de todas las series que hablas pero “Los años maravillosos” no la ví. Pero bendita la televisión sindicalizada y los canales cerrados en sistema de cable que permite ver todo esto otra vez jajajaja y ahora soy como tu una fan a muerte de Mcdreamy Mcsteamy y esos finales de temporada del carajo, aunque den pavera en el mid season y claro son novelas en HD o en 35MM con actores mejor preparados y con roles diversos y cosas que contar, que nos hacen comernos el cuento enterito, ya luego si vamos punto por punto. Pero no olvido a ese fénomeno de mujer que fue Judy Hernández en 1.995 del libreto de Bernardo Romero Pereiro y con Luis Meza en “Señora Isabel” creo que pensé en ese entonces : “um…interesante llegar a los 50″.
AMJ on Octubre 14th, 2009
Fue Judy Henriquéz jajajaja Judy Henriquéz
La Hernández fue una profesora que dijo que ver novelas no era bueno jajajajaja
@alanafarrah on Noviembre 7th, 2009
AMJ: Si ver novelas no es bueno, entonces vivir tampoco lo es. Muestran una parte de lo que somos, vamos. Señora Isabel hizo más por la autoestima de las mujeres mayores de 40 (algo ha dicho Jesús Martín-Barbero sobre eso) que muchas campañas. En fin, a mí me gusta el melodrama, allí donde me lo encuentre, a veces en mi propia vida.
Tienes que ver Los Años Maravillosos, no sabes qué joya es.


medea on Agosto 21st, 2009
AAAH me sacó la lágrima el final de los años maravillosos. SNIFF. Y yo también super Pacey Fangirl. Fringe me da la dosis de adulta
Y el melodrama también está en los caballeros del zodiaco, en super campeones cada vez q a Andy le daba un soplo en el corazón, hasta en los thundercats yo creo!
Pero bueno, yo he llorado viendo comerciales bien hechos de purina o de compañías de seguros, así que la lágrima fácil ha sido bien entrenada.
Y el final de ALF!
Pero creo que en esas épocas, el final d temporada era cosa seria. Cuántos no me perdí yo, y el VHS decidió no grabar, o se terminó la cinta antes de los últimos momentos, o me olvidaba. Y en esa época no había YouTube en donde pudiéramos revivir esa historia, y darle un cierre.