Archivos por Julio, 2009

No te fumes la mata que mata. Véndela

Muere el padre, cabeza de la familia y proveedor de bienestar. Con esto Nancy Botwin, MILF de profesión, es ahora viuda y tiene dos hijos a su cargo. La pobre e indefensa mujer se enfrenta al reto de sostener a su familia con dignidad y esta es la excusa perfecta para que empiece Weeds, una serie de Showtime que ya va por su quinta temporada y no aburre. Todo se cuece en un vecindario suburbano ficticio que, suponemos, queda cerca de Los Ángeles. Estamos hablando de uno de esos vecindarios que pudimos conocer por la televisión gringa pero que a decir verdad nunca tuvimos ni cerca. Yo nunca tuve un jardín así, nunca tuve que pensar en podadoras, nunca tuve una cerca pintada de blanco y mi baño estuvo toda la vida irremediablemente encajado al baño de mi vecino, con una precisión digna de Tetris.

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Ese entorno perfecto, de casas separadas, de gente linda y de niños que van fijo re-fijo a la universidad es el caldo de cultivo ideal para lo que sigue. La incertidumbre reina hasta que un día se enciende el bombillo. “Pues vendamos yerba!” piensa la emprendedora madre con un ingenio que me resulta tan familiar, tan cercano, tan de historia de vecino. Y entonces le va bien porque es que la yerba vende. Y ella toda bonita vende marimba a la lata, aquí y a allá, a los niños gomelos del High School y al vecino hippie fracasado que se encierra en su SUV a fumar porro a escondidas de su familia y regresa muy pispo para la hora de la comida como si nada.

Con esos ingredientes la historia empieza a andar vertiginosamente. Como si fuera una descarada metáfora, la semilla que nuestra heroína siembra el día que decide jugar a la pequeña dealer en un vecindario sano, empieza a crecer y a sacar ramitas. Esas ramitas pequeñas son concesiones que se hace a sí misma, a sus principios intachables de madre y a sus ideales de cómo formar una familia. Cada concesión auto-otorgada siempre significa involucrar a alguien más y siempre siempre significa escalar un piso más en esa pirámide que es la industria clandestina de la marihuana.

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Las ramitas entonces se vuelven ramas y de ahí crecen hojas y esas hojas sueltan semillas y de ahí nacen otras matas chiquitas y de ahí ramitas y ramas y hojas y así sucesivamente hasta que tenemos ante nosotros un matorral del tamaño de dos yates, parqueados el uno al lado del otro. Uno es testigo privilegiado y la maravillosa narrativa le permite ver el crecimiento acelerado de esa mata que se le sale de las manos al más rudo de los gangsters. Es así como la tímida madre que asiste juiciosa a las reuniones de padres de familia y a los partidos de soccer en el colegio de los niños, se transforma en esa oscura empresaria que decide un día comprarse una casa, cultivar “her own shit” y que sus hijos salgan a venderla en vez de quedarse todo el soberano día jugando Playstation. Esto es un andar permanente en ese recorrido descendiente hacia el mismísimo infierno, que le sale natural aunque parezca accidentado.

En esta historia que ella solita carga en sus hombros, Nancy Botwin representa a la madre soltera que sobrevive en un mundo bien salvaje. Y uno es consciente y sabe que esos lugares que ve ahí cada ocho días no son reales y que esos personajes tan pervertidamente divertidos tampoco y uno está seguro de que uno (o la mamá de uno) nunca saldría con vida de tantos pero tantos líos con gente tan pero tan brava. Pero ahí está la magia de la tele. Uno la ve ahí tan perfecta siempre, con esa lata de coca-cola light y ese pitillo que juega entre sus labios y esa sonrisa y sobretodo esos ojos. Ante eso sólo queda creerse que todo es cierto y que una mujer así es posible y que comprobarlo es sólo cuestión de juntar una plata y agarrar un avión hacia esa ciudad de mentiras que a alguien, seguramente bajo el efecto de algún humo extraño, le dió por llamar Agrestic.

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Películas a $7.000

El sabado pasado mientras compraba el reemplazo de mi televisor fallecido, tuve un encuentro de esos que parecen casuales pero que de casuales no tienen nada: todo muy bien planeadito, todo con el estudio de mercadeo que hace falta para asegurar más billete. Ahí estaban y no en su escenario habitual de carros, semáforos y afanes, ni tampoco en el piso o en los corredores de una universidad. Ahí estaban, bien puestecitas, muy llamativas, convenientemente atravesadas en un pasillo para que nadie pudiera escaparse: eran las 10 películas colombianas “recientes” que están vendiendo El Exito y Carulla, algunas muy buenas, otras normales, otras irremediablemente malas, ahí estaban todas: omitamos el detalle de la bella impulsadora, porque lo que realmente importa es que cada una tenía un precio que podría llamarse “razonable”.

Pero debo confesar algo que es casi obvio para quienes me conocen: en realidad yo preferiría comprarle al señor de la calle y no a una corporación. Igualmente se que al comprarle al señor estaría yo dentro del selecto grupo que “apoya la piratería”, que es siempre el “argumento” que nos quieren meter cuando compramos algo callejero. Y puede ser cierto, no lo niego, porque el señor de la calle es simplemente un intermediario que no se queda con el valor total de su venta sino con un porcentaje que a veces es ridículo… Así como también son ridículos los precios que tienen los discos y los DVDs en lugares abusivamente legales como Tower Records o la Librería Nacional, de los cuales he sido cliente y de los cuales también pueden darse algunos ejemplos: Monsters Inc por $39.000, Gattaca por $45.000, Dr. House temporada 1 por $76.000, Wait for me de Moby por $38.200, no jodan…

En fin… no es que en Ojoscuadrados seamos “los adalides de la legalidad” ni mucho menos “los impulsadores del Exito pero sin trusa”… El cuento es que la oferta es buena (la oferta por unidad, porque el paquete de 10 vale $69.000 o sea que no tiene ningún descuento) y que esta era la oportunidad para estrenar el TV, incluso aunque fuera comprándoselas al señor aquel… De mi parte, me compré Al Final del Espectro, que la verdad no he tenido tiempo de verla. Finalmente, la lista incluye Rosario Tijeras, Soñar no cuesta nada, Esto huele mal (no tengo idea qué película sea esta), Al final del espectro, Muertos del susto (tiene toda la pinta de ser una película de Dago García), El rey, Perro come perro y Paraíso travel.

Espectro

Ahora, el tema se presta para hablar de las historias de terror que muchos hemos tenido con  películas piratas y a veces incluso “originales”: el DVD zona 4 que jamás leyó, el DVD agorafóbico que prefiere no salir de dentro del computador, el DVD rayado que no avanza y genera escenas con loops infinitos… A veces lo terrorífico son los precios y hasta las mala fachas que tienen los vendedores. Anímense a contarlas, si es que no les da miedo…

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Cuando la locura es tan deliciosa como un postre de abejas

Un payaso demente, un enano demente, madre e hijo dementes, una partera demente, un anciano ciego y demente. Todos dementes, todos freaks, todos d-e-l-i-c-i-o-s-a-m-e-n-t-e locos. Todos son perversamente dementes que en conjunto se convierten en un fervoroso y exquisito plato de punk audiovisual.
Hace mucho tiempo no disfrutaba tanto el inicio de una serie. Hace mucho no me entuiasmaba tanto con una serie inglesa. Hace tanto que no me impulsaba a escribir con cual  prontitud sobre esto que se me antoja muy valioso de compartir. Entenderé la repulsión de algunos hacia esta recomendación. Entenderé. Estos temas no son para todos. Pero bueno, para los que han crecido en sus vidas con los geniales Monty Phyton, para los que degustaron el humor negro y escatológico de “The League of Gentleman”, todos ellos tienen (tenemos) ahora una pequeña joyita audiovisual inglesa presentada en forma de serie televisiva semanal: Psychoville. Cultura punk inglesa en todo su santo esplendor.
Mientras en nuestro país las productoras, según sus propios argumentos, hacen sus mejores esfuerzos por contar historias que reflejen realidades que no comprometan lo sexual, violento o absurdo que por naturaleza somos (cosa que nunca se logra), en Inglaterra escuetamente nos regalan una historia con estos personajes viscerales, sin moral e infinitamente perversos, y, sin morbo alguno son proyectados en una franja que cualquier cubrelón nacional quisiera. La diferencia está en nuestro juicio para entender las cosas y para saber procesar esa información televisiva. Está en ese moralismo de dos pesos, en ese amarillismo en estado puro que es avivado por las manipuladas y manipuladoras productoras que hacen exactamente “lo que la gente consume”. Loop infinito.
Pero, ¿y por qué tanta emoción de mi parte?
esa estructura dramat
Factores narrativos
Factores de experimentación dramatúrgica
Nos cuentan la historia de forma paralela, pero nos dan pedacitos de tiempo de cada personaje, nos llevan en
Seguiré comiendome el par de capítulos que faltan de esta serie para encantarme más o no. Pero lo que es cierto, es que desde ya me estoy atragantando de un fabuloso postre de abejas que me devora por dentro cada vez que lo ingiero.

“Desconfíe de aquel que dice no tener errores. Desconfíe de aquel que todo lo muestra como perfecto” - mantenía diciendo un profesor de literatura en el colegio.

Mr. Jelly es el payaso demente. Robert es el enano demente. Maureen y David son madre e hijo dementes, Joy es la partera demente y Lomax es un anciano ciego y demente. Todos dementes, todos freaks, todos d-e-l-i-c-i-o-s-a-m-e-n-t-e locos. Todos con un secreto escondido, que son anunciados mediante correo por alguien sabe lo que hicieron. Todos estan tan perversamente alienados y en conjunto se convierten en un exquisito plato de punk audiovisual.

Hace mucho tiempo no disfrutaba tanto el inicio de una serie. Hace mucho no me entuiasmaba tanto con una serie inglesa. Hace tanto que no me impulsaba a escribir con cual  prontitud sobre esto que se me antoja muy valioso de compartir. Entenderé la repulsión de algunos hacia esta recomendación. Entenderé. Estos temas no son para todos. Pero bueno, para los que han crecido en sus vidas con los geniales Monty Python, para los que degustaron el humor negro y escatológico de “The League of Gentleman“, todos ellos tienen (tenemos) ahora una pequeña joyita audiovisual inglesa presentada en forma de serie televisiva semanal: Psychoville, cultura punk en todo su santo esplendor.

Imagen de previsualización de YouTube

Mientras en nuestro país las productoras (según sus propios argumentos), hacen sus mejores esfuerzos por contar historias que reflejen realidades que no comprometan lo sexual, violento o absurdo que por naturaleza somos (cosa que nunca se logra), en Inglaterra nos regalan una historia con estos personajes viscerales, perversos, y, sin morbo alguno son proyectados en una franja que cualquier cubrelón nacional quisiera. La diferencia está en nuestro juicio para entender las cosas y para saber procesar esa información televisiva. Está en ese moralismo de dos pesos, en ese amarillismo en estado puro que es avivado por las manipuladas y manipuladoras productoras que hacen exactamente “lo que la gente consume”. Loop infinito.

Imagen tomada del sitio oficial de la serie

Pero, ¿y por qué ?

La vida de los cinco personajes está cruzada por algo “extraño” que hicieron en el pasado. Alguien les envía una carta y se los hace saber: “Sé lo que hiciste…“. Esa simple premisa de ficción hace que nos metamos en la vida de cada uno de esos bizarros seres. A todos se las van a cobrar. Pero para llegar a ese tormentoso final, tendremos que meternos en las tragedias humanas que cada uno de ellos tiene que vivir. Dramatúrgicamente, nos presentan una obra de suspenso mezclada con comedia, y plagada del más fino humor negro. Los personajes son:

  • Blanca Nieves con sus enanos, uno de ellos (actor porno en el pasado) enamorado y loco por ella.
  • Un payaso borracho y drogadicto que odia a otro payaso por robarle el nombre artístico.
  • Madre e hijo (asesino en serie) que mantienen una extraña relación que incluye lo sexual.
  • Una partera que prepara a parejas sobre cómo tener hijos. Ella cree que el muñeco que utiliza para sus clases tiene vida, y su esposo tiene que consentirle la lucura.
  • Un ciego que vive en un extraño castillo en el que esconde cantidad inimaginable de secretos.

Verla es delirante, y muy fácil. Son 7 capítulos de 30 minutos en los que siempre nos cuentan buenas historias. Buenas locuras. El tema central es contado de forma paralela entre los personajes, pero nos dan pedacitos de tiempo de cada uno de ellos . Entender la perversidad de otro humano nunca va a ser fácil. Sobretodo cuando estás atento a creerla, pero no a adoptarla para tí.

Sí, verla es fácil. Es una serie británica que se transmite actualmente por la BBC inglesa. Sólo hay que buscarla por torrent (link a mininova) o por descarga directa (link a taringa). Los subtítulos también están (link a subdivx).

Seguiré comiendome el par de capítulos que faltan para encantarme más o no. Pero lo que es cierto, es que desde ya me estoy atragantando de un fabuloso postre de abejas que me devora y picotea por dentro cada vez que lo mastico y trago.

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Ojos bien cerrados ( al comprar una TV )

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Eso es lo que recuerdo: las máscaras venecianas y las hermosas mujeres desnudas, recuerdo las persecusiones y al sonso de Tom Cruise sin saber que hacer con Nicole Kidman, pensando en cambiarla si estaba tan tan tan buena… Tecuerdo también esa música tensa y recuerdo como Stanley Kubrick convirtió la desazón de una pareja una gran obra de arte… Todo eso al pensar en Ojos Bien Cerrados, sólo que ahora los ojos cerrados son para mi, pero no por el erotismo, ni por el desencanto de pareja, ni por vivir a 8.000 kilómetros del espléndido Central Park, sino simplemente porque para los Ojos Cuadrados ya no tengo TV. Quedé literalmente con los ojos cerrados y todo porque se jodió el bicho ese.

O mejor dicho, se venía jodiendo hace días, hasta que falleció del todo y ya ni prende. Ni el golpecito con el puño cerrado ha hecho que funcione. Y no es que sea el fin del mundo pero si tenés un hobbie que es ver y hablar de TV y resulta que no tenés ni TV, la cosa se pone un poquito complicada… Que si, que bajar cositas del Internet, que igual la pantalla del portatil es bastaaaaante grande y puede verse bien cualquier programa, es cierto, pero muchos de los programas que me interesan aún no tienen una versión decente online… Además, ni me imagino bajando todos los días Economía y Finanzas o Lo mejor de Fox Sports simplemente para ver los goles o para ver que pasó en el mundo… Mucho trabajo simplemente para informarme… Y si, uno puede informarse por el internerd, claro, pero para las noticias, para VERLAS, mejor la tele…

Cnn

Lo malo es que ando con muy poco presupuesto, o mejor dicho con muy buen presupuesto pero destinado a viajar, no a comprar un televisor… Y aparte ni hablar de los precios de los televisores de Plasma y cosas así: no bajan de $1.400.000 y pues aunque muchos amigos nos han dicho que la calidad de la imagen es impresionante (porque la Vida en HD realmente puede ser otra cosa y más si el televisor tiene como 200 mil pulgadas y si aparte te sale gratis y con Directv nada más por sollarte una buena idea), la verdad es que con ese dinero Angela y yo nos pasaríamos 10 días en la Guajira y en el Parque Tayrona, tirando playa, tomando fotos, comiendo patacón con pescado frito, que es justamente el plan que tenemos…

lavidaenhd

Así que la compra del televisor será más bien algo baratico, tipo 300 mil pesos, más o menos… Será que soy muy miserable y que por ese billete no me levanto ni un Sorny ensamblado en Tijuana? Depronto, pero no importa… Incluso me conformo con un segundazo, si alguien tiene el TV y quiere “desenguesarse”, esta es la oportunidad… O si alguien está pensando un TV en Full HD y con todos los gallos y no le alcanza, depronto me interesa comprarle su Media Room 79, para que ajuste al menos para la mesita en donde ponerlo… igual para mi es una inversión de desvare, una inversión que hago sin mucha preocupación, una compra así, como con los ojos cerrados.

MediaRoom79

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El final "Post it" de Grey's Anatomy

Marcela Posada (autora del post): Periodista UdeA. datajunkie y amante de la publicidad.

Hace un par de semanas fue el final de la temporada número 5 de Grey’s Anatomy para Latinoamérica y yo simplemente no la supero. Pocos programas me han sacado lágrimas de los ojos, muchos comerciales. Pero, no lloraba así desde que el Papá de Simba se murió en la película Rey León o cuando Kate suelta al hipotérmico Jack en “el Atlantico Norte” en Titanic.

Y si bien Los Emmy no le dieron una nominacion a mejor drama, creo que la audiencia empoderada es mejor que los corruptos Emmy. Constantemente en twitter se comenta la serie, en otras partes del globo apenas estan mostrando el final en sus cadenas de cable, y la conmocion se replica hora tras hora a través de la red social.

Pero, y entonces ¿qué conmueve en Grey’s Anatomy?

  • La sencillez de matromonio entre Derek Shepard y Meredith Grey. Un Post It.
  • No me imagino cuanto habrá pagado Post It por ser la herramienta para que, después de 5 temporadas de asincronía entre los cirujanos, finalmente llegara a buen fin.
  • Me conmueve la publicidad, pero este product placement me convenció de que este pequeño elemento de papel es para algo mejor que hacer check list, o dibujitos.

  • Y un final que me dejó 7 minutos de lágrimas. 30 minutos de shock. 40 minutos en repeticiones por youtube. Varios días de reflexión que impulsaron 3 ó 4 decisiones que tenía pendientes.

Debería existir un artículo o post con quotes de la TV. A los guionistas, desconocidos y que parecen tan ajenos les debo varias resoluciones… y sí, lo acepto aunque me lo niegue,  soy una Homo Videns que pasa más tiempo frente a una pantalla conmocionandome con historias imaginarias.

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La vida en HD busca "tester": un trabajo decente y enviciador

Cuando andaba de “soldado de la patria” me tocaba cruzar por el interior de un ducto con un traje especial, vigilando que el enemigo no estuviera por ahí merodeando. Bastante molesto mi rol de “topo” escudriñando entre ratas (animales) y todo tipo de bichos raros en esa maleza que crecía al interior de ese tubo que rodeaba la base militar. Eran como 20 minutos cada noche. Oficio maluco, y ese.

Pero, hay recompensas en la vida. Si estudias y eres juicioso, seguramente te va bien. O tal vez,  seguramente te va como a Federico , a mí y a nuestro gran amigo y copiloto Juan Felipe Rubio.

En este oficio de “blogger ojicuadrado” terminamos escribiendo sobre televisión a partir de la diferenciación de los operadores de cable que cada uno de los tres tenía. Nos contactó DirecTV y seguimos haciendo lo mismo pero con dinero y con servicio pago. Andamos alabando o rajando de un decodificador deseado por muchos y obteniendo recompensas de variado tipo. Rubielo se tuvo que ir por motivos de trabajo y Federico y yo seguimos montados en la película. Pues bien, DirecTV abre la covocatoria para un tercer blogger no para Ojos Cuadrados, sino para una nueva etapa que se llama “La vida en HD“.

¿Cuál es el peor trabajo que ha tenido?
Todos hemos tenido trabajos malucos, pero algunos tienen anécdotas más particulares y quizá dolorosas para el ego o para el cuerpo.

Algunos testimonios de trabajos considerados como los peores para sus protagonistas.

Ahora. ¿Qué hay que hacer?

1. Escribe un artículo que demuestre tu pasión por el entretenimiento y la
tecnología. (máximo 3000 caracteres)
2. Graba un video que demuestre tu habilidad en el manejo de la imagen y te
postule como Tester Oficial de LaVidaenHD.
3. Publicalo en tu perfil de cualquiera de las siguientes redes sociales;
Youtube, Vimeo, Flickr,  Facebook, otra.)
4. Inscríbete en www.lavidaenhd.com Postea tu texto y linkea el url del video.
5. Mueve tu red de amigos para que Comenten y Voten por ti.
LOS 15 FINALISTAS SE ELEGIRAN ENTRE LOS PARTICIPANTES CON
MAYOR VOTACIÓN AL CIERRE EL DIA X A LAS 12:00AM.
ENTRE LOS 20 FINALISTAS EL JURADO ELEGIRÁ EL NUEVO TESTER
OFICIAL DE LA VIDA EN HD BASADO EN LOS SIGUIENTES CRITERIOS:
1. (30%)   Creatividad del Video.
2. (40%.)  Estilo del Texto.
3. (30%.)  Involucramiento de la audiencia; Cantidad y Calidad de los
comentarios.Ir al sitio de La vida en HD
  • Ir al sitio de La vida en HD
  • Descargar las bases del concurso
  • Escribir un artículo que demuestre tu pasión por el entretenimiento y la tecnología. (máximo 3000 caracteres)
  • Grabar un video que demuestre tu habilidad en el manejo de la imagen y te postule como Tester Oficial de LaVidaenHD.
  • Publicarlo en tu perfil de cualquiera de las siguientes redes sociales; Youtube, Vimeo, Flickr,  Facebook, otra.)
  • Inscribirse en www.lavidaenhd.com. Postear el texto y linkear el url del video.
  • Mueve tu red de amigos para que comenten y voten por tí.
  • Esperar y cruzar los dedos

Los 15 finalistas se elegiran entre los participantes con mayor votación al cierre el día 20 de agosto a las 12:00 a.m. entre los 15 finalistas el jurado elegirá el nuevo tester oficial de la vida en hd basado en los siguientes criterios:

  • 1. (30%)   Creatividad del Video.
  • 2. (40%.)  Estilo del Texto.
  • 3. (30%.)  Involucramiento de la audiencia; Cantidad y Calidad de los comentarios.

Los premios son muy bien y podrás tener un trabajo decente, enviciador y bien cool. ¡Anímate!

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La pérdida de la virginidad audiovisual

La pérdida de la virginidad audiovisual
Tenía 4 años cuando fui por primera vez a cine. Fue en el Teatro Olympia en Bogotá, cuando existía esa sala. Ví “El Chanfle” de Roberto Gómez Bolaños. Sí, ese día me reí como el niño que era viendo las ocurrencias de todo ese combo de comediantes mexicanos. Me asombré como nunca antes por estar metido en esa caja mágica proyectando imágenes en movimiento. Eso fue hace como 29 años. Pero, ese día, fue cuando empecé a maravillarme con el mundo del cine, pero no cuando entendí qué significaban esos códigos de lenguaje. A pesar de la historia, había mensajes que seguramente no entendí por mi ignorancia en el tema audiovisual.
Un par de años después me di a la tarea de estudiar lo que era el cine. Leyendo biografías, leyendo historia del cine y después, años después, leyendo el lenguaje cinematográfico y audiovisual. Ahí, fue cuando perdí.
Todo es ficción
Desde ese momento no he podido volver a verme una película en paz. Ni una sola. Bien sea que la vea en el cine, o en un televisor, o en un bus, o en un avión. Nunca más ha habido tranquilidad para disfrutar de una proyección frente a la pantalla que sea. Y sí que he visto cine. Mucho cine. Es lo justo.
Perder la virginidad audiovisual (como he pretendido titular o rotular este estado) no significa otra cosa que desprenderse de la capacidad de sorprenderse en cualquier proyección audiovisual, cualdo aprendes a leer los códigos de comunicación de una película.
Me pasa que muchas veces me pongo a contar el número de planos que hay en una cinta. Otras leo el detalle de cada guión, otras tantas analizo los diálogos, encuadres, colores, matices, sonido, edición…. en fin, se vuelve una tarea de aprendizaje en la que a veces termino motivado más por el oficio que por la película misma. Muchos dicen: es lo justo. Yo digo que no es justo. No se si a todos le pase lo mismo, pero creo que entre más te metas en la tarea de aprender algo, más lo deberías disfrutar. Sí que disfruto ver y hacer cine, pero muchas veces el tormento del saber ataca a puntos en los que la sorpresa a veces no llega. Ni con novelas o series gringas (lo he intentado).
Jornadas de proyecciones a ver si se me quita la pendejada, se convierten en jornadas de aprendizaje audiovisual, de disfrute pasajero, pero a veces de tormento por tanto código de imagen.
Todo es realidad
Por eso mi tendencia documental. Leer y contar historias que me sacudan a cambio de no prevenciones estéticas o argumentales. No se si realmente la realidad supere la ficción, teniendo en cuenta los lugares y espacios soñados que montamos en nuestras vidas. Pero sí creo que la realidad realmente supera la ficción que me gusta consumir. Y no cualquier realidad (no Pirry, por favor).
Resumo en que no esté diciendo que sepa mucho, simplemente estoy afirmando que eal haber aprendido a leer e interpretar he perdido mi capacidad de asombro y relax frente a una pantalla, la que sea.
¿y usted cuando perdió su virginidad en este tema? Si no lo ha hecho, lo felicito de corazón.

El domingo caminaba por Bogotá en compañía de Mari y de Carlos Caicedo. Estabamos por el centro, por la 26, y cruzamos por el frente de lo que fuera el primer teatro construido para ver cine en este país: El Gran Salón Olympia (Bueno, hoy allí funciona una sucursal de una entidad bancaria). Allí volvieron los recuerdos y la cantidad de imágenes que empecé a consumir desde muy pequeño.

Tenía 4 años cuando fui por primera vez a cine y fue precisamente en el Teatro Olympia en Bogotá. Ví “El Chanfle” de Roberto Gómez Bolaños. Sí, ese día me reí como el niño que era viendo las ocurrencias de todo ese combo de comediantes mexicanos. Me asombré como nunca antes por estar metido en esa caja mágica proyectando imágenes en movimiento. Eso fue hace como 29 años. Pero, ese día, fue cuando empecé a maravillarme con el mundo del cine, pero no fue cuando entendí qué significaban esos códigos de lenguaje. A pesar de la historia, había mensajes que seguramente no entendí por mi ignorancia en el tema audiovisual.

Un par de años después me di a la tarea de estudiar lo que era el cine. Leyendo biografías, leyendo historia del cine y después, años después, leyendo el lenguaje cinematográfico y audiovisual. Ahí, fue cuando perdí. Lo que siguió fue la debacle porque decidí adoptar lo audiovisual como oficio de vida, académica y profesionalmente.

La pérdida de la virginidad audiovisual

“El Gran Salón Olympia” -> Imagen publicada con autorización de Luis Fernando Cuéllar

Todo es ficción

Desde ese momento no he podido volver a verme una película en paz. Ni una sola. Bien sea que la vea en el cine, o en un televisor, en un bus, o en un avión. Nunca más ha habido tranquilidad para disfrutar de una proyección frente a la pantalla que sea. Y sí que he visto cine. Mucho cine. Es lo justo.

Perder la virginidad audiovisual (como he pretendido titular o rotular este estado) no significa otra cosa que desprenderse de la capacidad de sorprenderse en cualquier proyección audiovisual. Cuando aprendes a leer los códigos de comunicación de una película.

Me pasa que muchas veces me pongo a contar el número de planos que hay en una cinta. Otras leo el detalle de cada guión, otras tantas analizo los diálogos, encuadres, colores, matices, sonido, edición…. en fin, se vuelve una tarea de aprendizaje en la que a veces termino motivado más por el oficio que por la película misma. Muchos dicen: es lo justo. Yo digo que no es justo. No se si a todos le pase lo mismo, pero creo que entre más te metas en la tarea de aprender algo, más lo deberías disfrutar. Sí que disfruto ver y hacer lo audiovisual, pero muchas veces el tormento del “saber” ataca a puntos en los que la sorpresa a veces no llega. Ni con novelas o series gringas (lo he intentado).

Jornadas de proyecciones a ver si se me quita la pendejada se convierten en jornadas de aprendizaje audiovisual, de disfrute pasajero, pero muchas veces de tormento por tanto código de imagen.

Todo es realidad

Por eso mi tendencia documental. Leer y contar historias que me sacudan a cambio de no prevenciones estéticas o argumentales. No se si realmente la realidad supere la ficción, teniendo en cuenta los lugares y espacios soñados que montamos en nuestras vidas. Pero sí creo que la realidad realmente supera la ficción que me gusta consumir. Y no cualquier realidad (no Pirry, por favor).

No estoy diciendo que sepa mucho del tema, por el contrario me siento cada vez más ignorante. Simplemente estoy afirmando que al haber aprendido a leer e interpretar, he perdido mi capacidad de asombro y relax frente a una pantalla, la que sea.

¿y usted cuando perdió su virginidad en este tema? Si no lo ha hecho, lo felicito de corazón.

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