. parecido al futuro .

Así iba yo vestido y de verdad espero que me entiendan: “pantalón amarillo de cuadros negros, camisa verde cola de pato, tennis Pro Keds aguamarina, peinado de colitas y tenebroso bigote bozo de lulo”. Así iba yo escuchando mi walkman, oyendo como Run DMC y Aerosmith se habían unido para lograr algo imposible: tocar “Walk This Way” y de paso unir a metaleros de pueblo y a raperitos de unidad residencial. Yo no era ni lo uno ni lo otro, pero así iba yo en el 89 y a mis 14 años no me imaginaba que tumbarían el muro que dividía a Berlin, no me imaginaba que jamás volvería a oír ese LP de Tesla, no me imaginaba que pudiera gritar tan fuerte ese gol de Fredy Rincón contra Alemania, no me imaginaba que Kurt Cobain llegaría a mi vida para cambiarla y pegarse un tiro, no me imaginaba que Ekhymosis se volvería gay y luego desaparecería, no me imaginaba que Michael Jackson fuera a desteñirse, no me imaginaba que uno podía reírse frente a un computador, no me imaginaba que un teléfono cupiera en un bolsillo, no me imaginaba que Radiohead hablaría de un androide paranóico, no me imaginaba con los amigos que conocí en la U, no me imaginaba harto del trabajo de oficina, no me imaginaba fotógrafo, no me imaginaba con Ángela, no me imaginaba nada porque nunca vi el futuro.

El futuro nunca lo vi. Recuerdo que ese 89, en las últimas páginas del libro de Ciencias Naturales había un capítulo entero dedicado a “la vida en el 2000″. Para no ahondar mucho en el tema, todo funcionaba como en Los Supersónicos, con la única diferencia de que las personas todas eran “chaparritas, chaparritas” y “cabezonas, cabezonas”. No me van a creer, pero según el libro este cambio morfológico se debía a que nuestra “movilidad iba a ser muy reducida”, que “ya no caminaríamos sino que una banda transportadora nos llevaría a todos lados”, y a que “pensaríamos mucho lo cual nos haría muy inteligentes, haciéndose necesaria una mayor capacidad craneana para nuestros desarrolladísimos cerebros”. Se equivocaron, lógico, pero al menos acertaron en una cosa: no era un futuro a lo Hollywood, lleno de robots gigantes, naves espaciales y monstruos espaciales atacando la ciudad. Yo nunca lo vi al tal futuro, pero hay gente que dice haberlo visto: videntes, vendedores de espejos a domicilio, invitados al show de Cristina, locutores de programas cristianos, herederos no reconocidos de Nostradamus. En fin. Por mi parte, creo más bien en que algunos si lo han imaginado acertando bastante: gente como Da Vinci al imaginar sus máquinas voladoras, gente como Orwell al escribir 1984, gente como Chris Marker al escribir 12 Monos y la propagación de las epidemias, gente como Andrew Niccol al escribir Gattaca y predecir sociedades obsesionadas con genómica. Otros, sin acertar tanto, han hecho el intento y aquí los tenemos gracias Paleofuture.com:

maquinasvoladoras

El futuro nunca lo vi, pero voy a verlo. Porque en medio de tantos charlatanes y también de gente seria, hay un escuadrón de científicos y corporaciones llamados World Future Society, quienes predijeron cosas como la Internet, la Realidad Virtual o el Fin de la Guerra Fría. Justamente este grupo y con el apoyo de History Channel, ha elegido las predicciones más motivadoras de nuestros días para crear el especial “Visiones del Futuro”, el cual tengo en mi decodificador convenientemente grabado, donde se encuentran iniciativas como la modificación de virus y bacterias, el fin de los combustibles, la inteligencia aplicada a las prendas de vestir, la fabricación de órganos para trasplantes, las microaeronaves militares, zoológicos robóticos y más. Ya pasó y no lo viste? Jmmm, lo siento mucho. Por fortuna hay 2 opciones: 1. Internet: buscar, poner a descargar, esperar un rato y ver (ese trabajo ya lo hice por vos, al menos en parte, si das clic aquí). 2. En materia de televisión, en materia de operadores de cable, cambiarte a uno que si piense en el futuro.

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Un Comentario

angelasita  on Junio 25th, 2009

Parecido al futuro… tampoco yo me imaginaba que Michael Jackson fuera a morirse de un paro.

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