La tele del fracaso
Hace unos días escribí algo acerca de la identidad audiovisual que nos proponen las nuevas generaciones de productores de las grandes cadenas de televisión nacional. Coincido con los que amablemente comentaron, que el panorama actual no es nada esperanzador y que la cultura del reciclaje y el amarillismo nos tienen sumergidos en una crisis mediática bien politizada.
Hace 15 años existió un programa que sí me identificaba
Ayer fue el lanzamiento del DVD de “El siguiente programa“, de lo que he hecho referencia a través de Twitter, Flickr y Facebook. Eso pasó en “Gaira” acá en Bogotá y Carlos Vives fue el anfitrión de una fiesta super divertida.
Al comienzo Vives contó cómo se habían conocido y crecido como amigos y también cómo había nacido el programa, habló de lo injusto que resultaba para ellos haber sido censurados tres veces por la CNTV. Y al paso, mostró en video un recuento de algunas de las cosas más geniales de “La Tele“.
No hay que buscar mucho en Youtube para encontrar parte de eso que mostró Carlos Vives.
En el año 1993 (año de inicio de “La Tele”), yo tenía 17-18 años, había salido del colegio, había prestado servicio militar (LOL!) y me encontraba hábido por empezar a construir sueños de todos los colores audiovisuales y cinematográficos. Llegan estos personajes y nos quitan la manta que tenemos impuesta desde tiempos muy antiguos y ¡toma!, nos dan contenido de reflexión de altísimo nivel, y nos cubren con la bandera del fracaso que todos llegamos a ser. Lo que se viene después es una reflexión sobre el tipo de cosas que a nosotros como colombianos nos gusta ver, nos gusta sentir.
El show de presentación
La salida de Martin de Francisco y Santiago Moure al escenario fue simple, como ellos mismos. Muchos los pueden percibir como prepotentes, como personas no gratas por su visceralidad. Yo creo lo contrario. Por razones de trabajo y conocimiento de causa estoy seguro de todo lo contrario.
Hablaron de sus propias traiciones al terminar envueltos en el mundillo que tanto criticaron. Hablaron de terminar actuando como extras (con parlamento) en novelas de dos pesos y terminar como comentaristas de fútbol en canales regionales. Lo que siguió fue una seguidilla de anécdotas para ellos y para mí como consumidor de lo que hacían. Los recuerdos y reflexiones llegaron al paso de su show.
Recordaba cuando “La Tele”pasó a ser programa radial y lo que más me gustaba eran las “pegas” (bromas por teléfono). Memorable la de Velilla haciéndose pasar por argentino pidiendo una serenata a un grupo de mariachis, pero exigiendo que llegaran montados en caballo al apartamento de su novia que vivía en un piso 18.
Esas son las bromas “graciosas” que a tantos nos gustan y a otro tanto disgustan y los hace señalar y pedir justicia. Sí, esa es nuestra Colombia.
Anoche, vía Qik en el iPhone, se pudo compartir parte del show de estos dos señores. Lástima que no quedó el final, con “Doña Anciana” cantando y con “El Cerdo” lanzando su candidatura a la presidencia.
Frases memorables de todo este divertido discurso
-”Voy a ser un gran payaso, voy a ser Popov”, haciendo referencia a Oleg Popov. Coincido con Juan Diego (tatuajefalso) que esa frase la sigo usando hoy en día.
- “A nosotros acá nos fascina apropiarnos de unos triunfos pequeños para sentir una felicidad falsa pegada con babas… que el segundo mejor himno, que el mejor policía, y que el mejor hijo de policía”.
- “Ahora todas las productoras nos llaman a preguntar cuál artista va a fracasar y nosotros le decimos que Palodeagua, que no se quién, y fijo los contratan y triunfan”.

Santiago Moure en cómic, promocionando su DVD
Después de “La Tele” en Tv y en radio, llegó “El siguiente programa“. No fui fiel seguidor.
Ayer quedaron a disposición de todos nosotros los 26 capítulos que en sus dos temporadas salieron al aire. Adicional, viene un DVD con comentarios y cosas adicionales que no vieron luz nunca. Cuentan que le van a dar fuerza a su sitio web y promenten nuevos y periódicos capítulos sólo para internet.
Al final, el show estuvo acompañado por Ciegos Sordomudos, quienes junto a Carlos Vives interpretaron dos veces la canción original de “El siguiente programa”
Como era de esperarse, no regalaron nada. Todo a la venta, pero el precio de la caja nunca se supo porque no había nadie en el puesto de venta. Ayer todo era diversión, los negocios arrancan hoy.



