Sentir la música que somos
“El arte de dirigir consiste en saber cuándo abandonar la batuta para no molestar a la orquesta.”
Herbert von Karajan
El domingo estuve en el centro de esta ciudad. Asistí a un concierto de la Banda Sinfónica de la Universidad de Antioquia. Acompañé a un amigo a tomar unas fotos. Iba desprevenido, no esperaba nada en particular. En el Parque Bolívar se encontraban los cuarenta y pico de músicos miembros de la Banda. En la mitad de todos y con su especial figura se apostaba Fernando Marín Molina. Este señor representa esas figuras emblemáticas de toda orquesta o “agrupación” sinfónica: el director. Me impactó. No sólo por estar en la mitad de todo, o ser el director, lo que más me llamó la atención fue su increíble forma de sentir la música.
La música nos toca a todos, nos llena, nos compone o nos descompone. A través de ella se confiesan amores, desamores, se dedican tonadas con pretensiones particulares, se disfruta, se baila, se siente, se escucha, o como en el caso de Fernando: se hace y se siente con todo el placer del mundo.
Al ver a este señor, recordé inmediatamente a don Herbert von Karajan, emblemático director de orquesta austriaco, conocido por su virtuosismo en el ejercicio musical, como intérprete o director. Los que saben del tema tendrán más y mejores calificativos para él. ¿O diferentes?.
A este personaje lo veía hace muchos años en una de las salas de música de la Biblioteca Luis Angel Arango, en los video conciertos de las 4 de la tarde. En ese tiempo existían los video laser (esos discos gigantes, del mismo tamaño de un acetato) que acompañados de un buen sistema de sonido y pantalla gigante, me sumergían en uno de los tantos conciertos que dirigía con la Orquesta Filarmónica de Viena o de Berlín. Yo me encerraba en esa cajita mágica del primer piso, a quedar con los ojos cuadrados, y el corazón contento y repleto de tanta música.

La música para todos. Acá un señor habitante de la calle observa el programa de la Banda
Otra cosa que me gustó, fue encontrar este tipo de conciertos al alcance de todos: el policía, el gamín, el viejito, la viejita, la nea, la chica de costumbres alegres, el transeúnte, el fotógrafo, la grilla, el hampón, el del común, yo, tú, ellos.
Mundillos paralelos: Fernando en una plaza central de un municipio de un país como el nuestro. Von Karajan situado en el centro de un monumental teatro, dirigiendo lo que cualquier músico en el mundo quisiera. Les une el gusto, les une el placer de vivir su música.
Nosotros los encontramos en una calle, en un teatro, en un dvd, en un televisor, en un canal de televisión.
Los que gustan con pasión de esta música, seguramente disfrutaran con un par de canales de la gigante oferta que tiene el directv: Music Arts y ODTV, además del canal de audio 958.
astronautaperdido on Mayo 28th, 2009
Son curiosas las cosas que uno recuerda. A la retreta íbamos mi hermanita y yo cuando éramos pequeños. Mi mamá nos llevaba y cuando hacía mucho calor, mi hermanita se metía en la fuente a bañarse, jejejejeje. Luego el plan era comer comer algodón de azúcar. Yo nunca he entendido mucho la música clásica, pero si reconozco su elaboración y su belleza.
Igual que vos, agradezco el hecho de que se masifique esta música, de que se trate de sacar de los teatros y se lleve a los parques…
Sobre lo de Directv, que bien que lo mencionas. Yo creo que los canales de Audio de Directv tienen buena programación así como una gran falla: la falta de control que uno tiene sobre lo que suena. Si los canales de Audio y musica fueran como los de Televisión, en donde uno sabe que van a dar, en donde uno puede poner pause, hacer playlist, crear favoritos, si el audio tuviera todo eso, realmente serían un gran plus…